Con todo lo que está pasando ultimamente parece egoísta pararse a pensar en los sueños de uno mismo. Egoísta e imposible, más que nunca. Ahora que la comprensión se ha vuelto nula y la tolerancia brilla por su ausencia. Ahora que sólo nos queda tiempo para pensar cómo nos vamos a ganar el pan y si conseguiremos vivir dignamente con el consumismo desatado que nos rodea, sin tener que pedir sopitas a nuestros padres. Con el paro, la desigualdad en los salarios, en oportunidades. La desigualdad, a secas. Con el camino predeterminado que tal vez más de uno se cuestione. Sin poder salirte de lo establecido. Sin poder decir "ya basta".
¿A quién culpar? Supongo que a todos. A nadie. realmente ¿es necesario culpar a alguien? Mmmmm, no. Pero los hechos están ahí. Cada vez siento más palpable el egoísmo y la falta de solidaridad. La empatía, muchos no sabrán qué significa. No importa el esfuerzo, aún tratando de hacer las cosas bien suele haber un supuesto juez, que sabe más que tú, que tiene que dictar que lo que hace uno mismo no es lo correcto, lo mejor, más apropiado o lo que sea. Lo más gracioso, que no hay juicio. No hay modo de explicar tu verdad. Simplemente prejuicios por todas partes. Hay que ver, que amarrrrrga me estoy volviendo.
El caso, y creo que era esto por lo que escribía, ya me he perdido, es que te llegas a cuestionar si merece la pena tener sueños. Aspiraciones de llegar a algo, mejorar, qué se yo. A nadie le importa. Si lo consigues, tu esfuerzo, por mucho que te haya costado, será infravalorado. Y si necesitas ayuda, puede que los jueces decidan que no hay por qué luchar por un sueño. Sólo hay que luchar por poder ganar un buen sueldo en un futuro. Por supuesto, de algo hay que vivir, pero ¿hay que olvidar todo lo demás? ¿Todas las cosas que nos hacen diferentes también? Así que, yo me pregunto, ¿dónde vivimos? En un mundo en el que sólo se valora lo que mueve, aporta y da dinero.
Hablando mal y pronto, da por saco. No descarto retirarme a vivir a las montañas. Dedicar mis días a la meditación, el cultivo de mis propias hortalizas y tocar algo de música para mantener vivas mis neuronas... Pues lo dicho, amarga totaaal.
Ibone.
jueves, 2 de junio de 2011
jueves, 21 de abril de 2011
Un minuto de silencio por el cine
Y no, no me refiero al cine en cuanto a la locura desatada en internet, ni me voy a meter en polémicas del tipo Sinde, etc., aunque tengo mi propia opinión sobre ello, que con mi personalidad múltiple abarca infinidad de interpretaciones.
Pido un minuto por "el Cine", el lugar, el que está desapareciendo. Te paras a pensar en ello y te das cuenta de que dentro de unos años los niños no van a saber lo que es "ir al cine". Quedar con los amigos, o simplemente ir con los padres, para hacer cola en la taquilla, me vienen a la mente colas interminables en Urquijo esperando junto a los Mikeldis. A veces yo iba con mi tía, ella me compraba una bolsa de gominolas y las teníamos que esconder, porque según dónde, no se podía meter comida de fuera. Era todo un acontecimiento: ir al cine.
A la entrada la emoción de ver a qué sala tocaba ir, y la incertidumbre de si caería una buena ración de palomitas. Buscar la butaca, acomodarse. Ir al baño corriendo "por si las moscas". El que llega tarde y el acomodador con su linterna... Seré yo, que soy una melancólica o una ñoña, ¡qué se yo! Pero lo voy a echar de menos. Ya lo hago. Porque ahora para ver una película en una butaca y con un sonido dolby, excesivamente alto en ocasiones, hay que pasarse por un centro comercial. Si, las salas con la mejor tecnología del mercado en cuanto a pantallas que tienen efectos que hacen que te metas en la película y mil cosas más. Pero no queda magia. Y tira de coche para llegar hasta allí. Qué va a ser de los adolescentes que quedando por segunda vez quieran ir a ver una peli. Vale, una vez más soy ingenua, ¿no? Los jóvenes de ahora no van al cine, hacen botellón o se van de marcha a no sé dónde. Pero, me sigue dando pena...
Y la culpa, como siempre, de la economía. Ya no es rentable. Si, supongo que uno de los factores es internet, pero ¿la solución para que sea rentable es poner las entradas a 7 euros? Desde luego para mi bolsillo no lo es tanto. Suma palomitas, gominolas y coca-cola. Vale, si, me pongo como un elefante, pero ¡me encanta!
Y más que nada es eso, que voy a perder algo que me encanta y que me habría gustado disfrutar muchos años más, pero se está extinguiendo. Abordemos los hechos, en Bilbao se han cerrado en los últimos años, si no me fallan las cuentas, 3 cines. Que yo sepa, sobreviven los Multicines, y supongo que porque no es el típico cine comercial. En Deusto también hay unos cines, pero admito que no los conozco tanto como otros.
Así que, tocará ir a los centros comerciales. Podría dejar de ir, a modo de protesta, pero ¿a quién iba a importar? Ya me veo en un futuro, la típica Amama contando batallitas de cuando se iba a un sitio específico en el que lo único que se hacía era disfrutar de una buena película. Y lo peor, que sonará a ciencia ficción.
Ibone.
Pido un minuto por "el Cine", el lugar, el que está desapareciendo. Te paras a pensar en ello y te das cuenta de que dentro de unos años los niños no van a saber lo que es "ir al cine". Quedar con los amigos, o simplemente ir con los padres, para hacer cola en la taquilla, me vienen a la mente colas interminables en Urquijo esperando junto a los Mikeldis. A veces yo iba con mi tía, ella me compraba una bolsa de gominolas y las teníamos que esconder, porque según dónde, no se podía meter comida de fuera. Era todo un acontecimiento: ir al cine.
A la entrada la emoción de ver a qué sala tocaba ir, y la incertidumbre de si caería una buena ración de palomitas. Buscar la butaca, acomodarse. Ir al baño corriendo "por si las moscas". El que llega tarde y el acomodador con su linterna... Seré yo, que soy una melancólica o una ñoña, ¡qué se yo! Pero lo voy a echar de menos. Ya lo hago. Porque ahora para ver una película en una butaca y con un sonido dolby, excesivamente alto en ocasiones, hay que pasarse por un centro comercial. Si, las salas con la mejor tecnología del mercado en cuanto a pantallas que tienen efectos que hacen que te metas en la película y mil cosas más. Pero no queda magia. Y tira de coche para llegar hasta allí. Qué va a ser de los adolescentes que quedando por segunda vez quieran ir a ver una peli. Vale, una vez más soy ingenua, ¿no? Los jóvenes de ahora no van al cine, hacen botellón o se van de marcha a no sé dónde. Pero, me sigue dando pena...
Y la culpa, como siempre, de la economía. Ya no es rentable. Si, supongo que uno de los factores es internet, pero ¿la solución para que sea rentable es poner las entradas a 7 euros? Desde luego para mi bolsillo no lo es tanto. Suma palomitas, gominolas y coca-cola. Vale, si, me pongo como un elefante, pero ¡me encanta!
Y más que nada es eso, que voy a perder algo que me encanta y que me habría gustado disfrutar muchos años más, pero se está extinguiendo. Abordemos los hechos, en Bilbao se han cerrado en los últimos años, si no me fallan las cuentas, 3 cines. Que yo sepa, sobreviven los Multicines, y supongo que porque no es el típico cine comercial. En Deusto también hay unos cines, pero admito que no los conozco tanto como otros.
Así que, tocará ir a los centros comerciales. Podría dejar de ir, a modo de protesta, pero ¿a quién iba a importar? Ya me veo en un futuro, la típica Amama contando batallitas de cuando se iba a un sitio específico en el que lo único que se hacía era disfrutar de una buena película. Y lo peor, que sonará a ciencia ficción.
Ibone.
sábado, 12 de marzo de 2011
Realidad
¿Que es exactamente la realidad? Teniendo en cuenta que hay tantas visiones de la vida como individuos, es normal que llegue un momento en el que se pueda dudar de la propia realidad.
Todos en algún momento de nuestra vida (bueno, mas bien de peques) nos hemos preguntado si los colores que vemos son los mismos que lo demás, es decir, desde pequeños nos dicen esto es azul y tu sabes distinguir qué es azul y qué no lo es (a excepción de algún hombre, sin ánimo de ofender). El asunto es, ese color que yo veo azul, ¿todo el mundo lo ve así? Vale, no es que quiera meterme en temas filosóficos, si bien echo en falta la "ibo-filo". El caso es que llega un momento en el que las cosas que creías que eran de un modo, no lo son en absoluto. Resulta como un mazazo de realidad.
Duele. Es extraño saber que las convicciones que tenias, o no se, las cosas sobre las que ni te planteabas duda alguna, no son así. Nunca se tiene realmente la convicción de algo, ¿no?, pero piensas que más o menos las cosas son como uno mismo las entiende. De pronto algo cambia y zas! Llega el golpe. Desconcierto, vuelve ese sentimiento de estar completamente perdido y solo. Dudas. Realmente dudas mucho. Estabas tan equivocado. Y ¿se trata sólo de algo de la vida o es que la ingenuidad te ha superado una vez más? La desconfianza crece siempre después de un mazazo de realidad (me ha gustado la expresión, mira por dónde). Pero desconfianza en uno mismo, más que nada. En qué más estarás equivocado entonces. Hasta dónde llega tu propia realidad y hasta donde la del resto de la gente con la que compartes tu vida. Dónde se cruzan ambas. Mira que las matemáticas no se me dan mal, pero soy incapaz de encontrar el punto de intersección esta vez. ¡Demasiadas variables! (Vale, ahora llamadme friki, jejeje).
¿Y la verdadera realidad? ¡Ja! ¡Qué es eso! Es un mito. Ya no me creo nada de eso, no hay ni verdades, ni realidades absolutas, ni nada. Si bien dicen que la realidad siempre supera a la ficción, ¡eso si que me lo creo!
Ibone.
Todos en algún momento de nuestra vida (bueno, mas bien de peques) nos hemos preguntado si los colores que vemos son los mismos que lo demás, es decir, desde pequeños nos dicen esto es azul y tu sabes distinguir qué es azul y qué no lo es (a excepción de algún hombre, sin ánimo de ofender). El asunto es, ese color que yo veo azul, ¿todo el mundo lo ve así? Vale, no es que quiera meterme en temas filosóficos, si bien echo en falta la "ibo-filo". El caso es que llega un momento en el que las cosas que creías que eran de un modo, no lo son en absoluto. Resulta como un mazazo de realidad.
Duele. Es extraño saber que las convicciones que tenias, o no se, las cosas sobre las que ni te planteabas duda alguna, no son así. Nunca se tiene realmente la convicción de algo, ¿no?, pero piensas que más o menos las cosas son como uno mismo las entiende. De pronto algo cambia y zas! Llega el golpe. Desconcierto, vuelve ese sentimiento de estar completamente perdido y solo. Dudas. Realmente dudas mucho. Estabas tan equivocado. Y ¿se trata sólo de algo de la vida o es que la ingenuidad te ha superado una vez más? La desconfianza crece siempre después de un mazazo de realidad (me ha gustado la expresión, mira por dónde). Pero desconfianza en uno mismo, más que nada. En qué más estarás equivocado entonces. Hasta dónde llega tu propia realidad y hasta donde la del resto de la gente con la que compartes tu vida. Dónde se cruzan ambas. Mira que las matemáticas no se me dan mal, pero soy incapaz de encontrar el punto de intersección esta vez. ¡Demasiadas variables! (Vale, ahora llamadme friki, jejeje).
¿Y la verdadera realidad? ¡Ja! ¡Qué es eso! Es un mito. Ya no me creo nada de eso, no hay ni verdades, ni realidades absolutas, ni nada. Si bien dicen que la realidad siempre supera a la ficción, ¡eso si que me lo creo!
Ibone.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Verguenza de universidad!!
Admito que me quejo bastante de mi universidad. Suelo afirmar que la mía es la peor de todas las de la upv, y por si me quedaba alguna duda, me siguen dando motivos para afirmarlo aún con más fuerza. Por si fuera poco con el "correquetepiyo" Bolonia, desde la dirección han decidido cerrar el aula de estudios de La Casilla, debido a su uso inapropiado. toma ya!! ante esto una se pregunta, el uso inapropiado por parte de quién? porque me consta que el aula se emplea para usos muy diferentes al estudio, como su propio nombre indica, por parte de la dirección de la escuela. y es que no es raro encontrar una semana el aula cerrada por cuestiones de administración.
Pero bueno, que el aula d estudios de la Casilla es un cachondeo no es algo nuevo. Que en ocasiones hay más ruido que en una cafetería, se sabe. que la gente aprovecha para merendar o tomarse el hamaiketako allí mismo, se sabe, y no es de extrañar, ya que la cafetería es un lugar pequeño, frío y que raramente encuentras abierto (en efecto, yo ni la piso). que la gente se reune allí para hacer los trabajos en grupo, por supuesto, dónde si no vamos a hacerlos? pero no entiendo que de este "comportamiento inapropiado" se haya decidido cerrar el aula. no en una universidad en la que no disponemos de biblioteca en la que estudiar, porque aunque existe tengo entendido que sólo se puede permanecer y utilizar las mesas y los ordenadores para consultar los libros y hacer trabajos... aún así, con un aforo de unas 10 personas, aunque fuera posible no arreglaría nada.
lo piensas durante un momento y claro, por esa regla de tres, no nos van a dejar nada abierto, ya que el aula de ordenadores suele estar ocupada en un 75%,y no exagero, por gente que esta jugando a algo online, viendo películas o cotilleando en tuenti. el día que necesitas entrar en moodle o bajarte unos apuntes con urgencia no dispones de un ordenador, porque el que queda olvidado en la esquina, a! no funciona.Pues bueno, tal vez de = que algunas personas necesiten los ordenadores, porque con ese uso indebido tal vez decidan cerrar el aula, quién sabe!
no se si algún/a alumn@ se habrá quejado por el ruido en el aula. me extrañaría, la verdad. todos hemos hablado alguna vez. si necesitas silencio te quedas de 14 a 16:30 y listo, porque quedan 4 gatos. con evitar las horas puntas (sobre las 11 y las 12), ya vale... desde mi punto de vista, no es para tanto, gracias a estudiar en ese aula mi capacidad de concentración ha aumentado y si me centro en lo que estoy estudiando ya puede estar tronando, que no me entero. estudiar en casa es otro asunto, porque entre la nevera y el piano no soy capaz de permanecer sentada ante la mesa...
en fin, no se si sirve de algo escribir aquí todo esto, pero por lo menos libero toda esta tensión que se me acumula por dentro y causa estragos en mi salud! con suerte reconsiderarán esto de cerrarnos el aula a un mes de los exámenes, cuando un gran porcentaje de alumnos hace un uso correcto de esta y realmente la necesita.
Ibonetxu.
Pero bueno, que el aula d estudios de la Casilla es un cachondeo no es algo nuevo. Que en ocasiones hay más ruido que en una cafetería, se sabe. que la gente aprovecha para merendar o tomarse el hamaiketako allí mismo, se sabe, y no es de extrañar, ya que la cafetería es un lugar pequeño, frío y que raramente encuentras abierto (en efecto, yo ni la piso). que la gente se reune allí para hacer los trabajos en grupo, por supuesto, dónde si no vamos a hacerlos? pero no entiendo que de este "comportamiento inapropiado" se haya decidido cerrar el aula. no en una universidad en la que no disponemos de biblioteca en la que estudiar, porque aunque existe tengo entendido que sólo se puede permanecer y utilizar las mesas y los ordenadores para consultar los libros y hacer trabajos... aún así, con un aforo de unas 10 personas, aunque fuera posible no arreglaría nada.
lo piensas durante un momento y claro, por esa regla de tres, no nos van a dejar nada abierto, ya que el aula de ordenadores suele estar ocupada en un 75%,y no exagero, por gente que esta jugando a algo online, viendo películas o cotilleando en tuenti. el día que necesitas entrar en moodle o bajarte unos apuntes con urgencia no dispones de un ordenador, porque el que queda olvidado en la esquina, a! no funciona.Pues bueno, tal vez de = que algunas personas necesiten los ordenadores, porque con ese uso indebido tal vez decidan cerrar el aula, quién sabe!
no se si algún/a alumn@ se habrá quejado por el ruido en el aula. me extrañaría, la verdad. todos hemos hablado alguna vez. si necesitas silencio te quedas de 14 a 16:30 y listo, porque quedan 4 gatos. con evitar las horas puntas (sobre las 11 y las 12), ya vale... desde mi punto de vista, no es para tanto, gracias a estudiar en ese aula mi capacidad de concentración ha aumentado y si me centro en lo que estoy estudiando ya puede estar tronando, que no me entero. estudiar en casa es otro asunto, porque entre la nevera y el piano no soy capaz de permanecer sentada ante la mesa...
en fin, no se si sirve de algo escribir aquí todo esto, pero por lo menos libero toda esta tensión que se me acumula por dentro y causa estragos en mi salud! con suerte reconsiderarán esto de cerrarnos el aula a un mes de los exámenes, cuando un gran porcentaje de alumnos hace un uso correcto de esta y realmente la necesita.
Ibonetxu.
martes, 28 de septiembre de 2010
Pues si que ha pasado tiempo... Yo que empezaba este blog con muchas ganas de desahogarme de todas esas cosas que me sacan de mis casillas, y mira que tenia cosas que escribir, pero resulta que lo abro y no escribo... Cosas que pasan, se pierde la ilusión o simplemente te resignas a seguir el rumbo que llevas sin quejarte. Asumes que las cosas son como son y te olvidas de que pretendías poner a parir a todo ser o sistema que te trastoque los planes, o simplemente la idea que tienes de algunas cosas. Pero ¿qué pasa entonces? Que haces un viaje y vuelves a tener ganas de cambiar el mundo, por muy imposible que sea.
No importa el lugar de destino, supongo que vayas a donde vayas siempre hay gente de todo tipo. Si algo he aprendido con el tiempo es que generalizar no solo es un error, es una autentica burrada. Mas esta vez voy a hacerlo, porque es algo que siempre es así, esta vez si. Si a alguien le da la gana que me lo discuta, pero es cierto. Y es que da igual a donde vayas, a que país, si ciudad o pueblo, siempre te encuentras con algún individuo que tiene que amargarte la existencia. Desde los interesados que por cobrarte más dinero no te dan toda la información, al mal educado que no tiene ni la mas mínima consideración por sus semejantes. Gente amable y educada también, lo se, pero ¿no debería ser así siempre? Ganamos todos. Admito que yo misma noto la diferencia cuando simplemente actúo como se debe a cuando no. Todos tenemos malos días, yo la primera, que se pone borde y no hay manera... Pero de ahí a mentir, a dar las indicaciones a medias, a molestar a los demás, a no intentar facilitar las cosas... hay un paso. Y me revienta esa gente, amargados todos que no pueden decir las cosas bien,y aunque no sea con una sonrisa, por lo menos sin poner cara de mala ostia. ¿queda alguien que haga las cosas desinteresadamente? Si puedo ofrecer a alguien mi ayuda la ofrezco sin pretender nada a cambio.
Con el tiempo empiezo a sentirme, no sé cual es la palabra, ¿engañada? Intentando ser considerada, simplemente educada ¿para qué? Si ya nadie valora esas cosas. Aquí ya solo triunfan los más trepas, los que miran por si mismos. Luego me llaman ingenua, ¿no sabes? Bien se que la vida y la gente da asco. Tan solo trato de comportarme como considero debo hacerlo, y a final, si, encuentro la palabra, te sientes gilipollas.
Pdt: Alsa que te den! ( Ale, ya lo he dicho...)
Ibone.
No importa el lugar de destino, supongo que vayas a donde vayas siempre hay gente de todo tipo. Si algo he aprendido con el tiempo es que generalizar no solo es un error, es una autentica burrada. Mas esta vez voy a hacerlo, porque es algo que siempre es así, esta vez si. Si a alguien le da la gana que me lo discuta, pero es cierto. Y es que da igual a donde vayas, a que país, si ciudad o pueblo, siempre te encuentras con algún individuo que tiene que amargarte la existencia. Desde los interesados que por cobrarte más dinero no te dan toda la información, al mal educado que no tiene ni la mas mínima consideración por sus semejantes. Gente amable y educada también, lo se, pero ¿no debería ser así siempre? Ganamos todos. Admito que yo misma noto la diferencia cuando simplemente actúo como se debe a cuando no. Todos tenemos malos días, yo la primera, que se pone borde y no hay manera... Pero de ahí a mentir, a dar las indicaciones a medias, a molestar a los demás, a no intentar facilitar las cosas... hay un paso. Y me revienta esa gente, amargados todos que no pueden decir las cosas bien,y aunque no sea con una sonrisa, por lo menos sin poner cara de mala ostia. ¿queda alguien que haga las cosas desinteresadamente? Si puedo ofrecer a alguien mi ayuda la ofrezco sin pretender nada a cambio.
Con el tiempo empiezo a sentirme, no sé cual es la palabra, ¿engañada? Intentando ser considerada, simplemente educada ¿para qué? Si ya nadie valora esas cosas. Aquí ya solo triunfan los más trepas, los que miran por si mismos. Luego me llaman ingenua, ¿no sabes? Bien se que la vida y la gente da asco. Tan solo trato de comportarme como considero debo hacerlo, y a final, si, encuentro la palabra, te sientes gilipollas.
Pdt: Alsa que te den! ( Ale, ya lo he dicho...)
Ibone.
martes, 8 de junio de 2010
No hay nadie a quien cambiar
Últimamente he sido absorbida, una vez más, por mi locura por la lectura. Ahora toca enfrentarse a la realidad: el huerto, imposible de adecentar en una sola mañana; el restaurante sin un solo cliente; y el blog, con la única entrada escrita el mismo día que lo creé. También con el concepto de la realidad algo alterado, pero con energías renovadas gracias a ello. Y sí, puede que dure poco el optimismo, pero habrá que aprovechar el tirón. Volver a la ibofilosofía, sin tratar de convencer a persona alguna. Sin pretender cambiar a nadie, ya que supongo que ése es el error más grande que solemos cometer. Sólo cambia quien quiere, quien se percata de que algo no marcha bien, que hay que dar un giro, a mejor. O simplemente, quien cambia a peor, aquel que se abandona a las corrientes de quién sabe qué moda.
Así que ésta, mi segunda entrada, va dirigida a recordar esto, a quién, no sé. A quien le importe, tal vez a mi misma. No hay nadie a quien cambiar, salvo a uno mismo. Tratar de superarse, y no con estúpidos records, dignos de salir en la tele. En mi opinión, si puede salir en la tele, malo. Sinceramente, me repele la gente que trata de imponer su punto de vista, convencerte, hacerte cambiar de opinión o de forma de ser. ¿Por qué? ¿Para qué? Quiero pensar por mi misma, gracias. Libre albedrío. Diferencia de opiniones. Debates. Si, me gusta debatir, pero desde una base de respeto. ¡Ay! Respeto... Algún día dedicaré una entrada en torno a eso. O varias, desde luego tengo para rato...
Ibone
Así que ésta, mi segunda entrada, va dirigida a recordar esto, a quién, no sé. A quien le importe, tal vez a mi misma. No hay nadie a quien cambiar, salvo a uno mismo. Tratar de superarse, y no con estúpidos records, dignos de salir en la tele. En mi opinión, si puede salir en la tele, malo. Sinceramente, me repele la gente que trata de imponer su punto de vista, convencerte, hacerte cambiar de opinión o de forma de ser. ¿Por qué? ¿Para qué? Quiero pensar por mi misma, gracias. Libre albedrío. Diferencia de opiniones. Debates. Si, me gusta debatir, pero desde una base de respeto. ¡Ay! Respeto... Algún día dedicaré una entrada en torno a eso. O varias, desde luego tengo para rato...
Ibone
miércoles, 5 de mayo de 2010
Quiero hablar
Aquí estoy, abriendo un nuevo blog. Después de la bajada en picado del flog, supongo que no es más que una necesidad. En esta sociedad en la que todo el mundo tiene derecho a expresarse y el silencio ha dejado de valorarse; ahora, que hasta los profesores se basan en el descaro de sus alumnos para puntuar y el respeto se queda olvidado en los pupitres del fondo; en este preciso instante en el que el ingenio de cómo se dice supera a lo dicho, o incluso, lo que queda por decir. Ahora, es cuando digo que tambien yo quiero hablar.
Atrás queda el silencio, o la hoja en blanco, que vendría a ser en este caso...
Y como bien decían EBS en una canción :
quiero dejar salir mi voz
y que digan lo que tengan que decir...
Ibone.
Atrás queda el silencio, o la hoja en blanco, que vendría a ser en este caso...
Y como bien decían EBS en una canción :
quiero dejar salir mi voz
y que digan lo que tengan que decir...
Ibone.
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