martes, 28 de septiembre de 2010

Pues si que ha pasado tiempo... Yo que empezaba este blog con muchas ganas de desahogarme de todas esas cosas que me sacan de mis casillas, y mira que tenia cosas que escribir, pero resulta que lo abro y no escribo... Cosas que pasan, se pierde la ilusión o simplemente te resignas a seguir el rumbo que llevas sin quejarte. Asumes que las cosas son como son y te olvidas de que pretendías poner a parir a todo ser o sistema que te trastoque los planes, o simplemente la idea que tienes de algunas cosas. Pero ¿qué pasa entonces? Que haces un viaje y vuelves a tener ganas de cambiar el mundo, por muy imposible que sea.

No importa el lugar de destino, supongo que vayas a donde vayas siempre hay gente de todo tipo. Si algo he aprendido con el tiempo es que generalizar no solo es un error, es una autentica burrada. Mas esta vez voy a hacerlo, porque es algo que siempre es así, esta vez si. Si a alguien le da la gana que me lo discuta, pero es cierto. Y es que da igual a donde vayas, a que país, si ciudad o pueblo, siempre te encuentras con algún individuo que tiene que amargarte la existencia. Desde los interesados que por cobrarte más dinero no te dan toda la información, al mal educado que no tiene ni la mas mínima consideración por sus semejantes. Gente amable y educada también, lo se, pero ¿no debería ser así siempre? Ganamos todos. Admito que yo misma noto la diferencia cuando simplemente actúo como se debe a cuando no. Todos tenemos malos días, yo la primera, que se pone borde y no hay manera... Pero de ahí a mentir, a dar las indicaciones a medias, a molestar a los demás, a no intentar facilitar las cosas... hay un paso. Y me revienta esa gente, amargados todos que no pueden decir las cosas bien,y aunque no sea con una sonrisa, por lo menos sin poner cara de mala ostia. ¿queda alguien que haga las cosas desinteresadamente? Si puedo ofrecer a alguien mi ayuda la ofrezco sin pretender nada a cambio.

Con el tiempo empiezo a sentirme, no sé cual es la palabra, ¿engañada? Intentando ser considerada, simplemente educada ¿para qué? Si ya nadie valora esas cosas. Aquí ya solo triunfan los más trepas, los que miran por si mismos. Luego me llaman ingenua, ¿no sabes? Bien se que la vida y la gente da asco. Tan solo trato de comportarme como considero debo hacerlo, y a final, si, encuentro la palabra, te sientes gilipollas.



Pdt: Alsa que te den! ( Ale, ya lo he dicho...)



Ibone.

martes, 8 de junio de 2010

No hay nadie a quien cambiar

Últimamente he sido absorbida, una vez más, por mi locura por la lectura. Ahora toca enfrentarse a la realidad: el huerto, imposible de adecentar en una sola mañana; el restaurante sin un solo cliente; y el blog, con la única entrada escrita el mismo día que lo creé. También con el concepto de la realidad algo alterado, pero con energías renovadas gracias a ello. Y sí, puede que dure poco el optimismo, pero habrá que aprovechar el tirón. Volver a la ibofilosofía, sin tratar de convencer a persona alguna. Sin pretender cambiar a nadie, ya que supongo que ése es el error más grande que solemos cometer. Sólo cambia quien quiere, quien se percata de que algo no marcha bien, que hay que dar un giro, a mejor. O simplemente, quien cambia a peor, aquel que se abandona a las corrientes de quién sabe qué moda.

Así que ésta, mi segunda entrada, va dirigida a recordar esto, a quién, no sé. A quien le importe, tal vez a mi misma. No hay nadie a quien cambiar, salvo a uno mismo. Tratar de superarse, y no con estúpidos records, dignos de salir en la tele. En mi opinión, si puede salir en la tele, malo. Sinceramente, me repele la gente que trata de imponer su punto de vista, convencerte, hacerte cambiar de opinión o de forma de ser. ¿Por qué? ¿Para qué? Quiero pensar por mi misma, gracias. Libre albedrío. Diferencia de opiniones. Debates. Si, me gusta debatir, pero desde una base de respeto. ¡Ay! Respeto... Algún día dedicaré una entrada en torno a eso. O varias, desde luego tengo para rato...


Ibone

miércoles, 5 de mayo de 2010

Quiero hablar

Aquí estoy, abriendo un nuevo blog. Después de la bajada en picado del flog, supongo que no es más que una necesidad. En esta sociedad en la que todo el mundo tiene derecho a expresarse y el silencio ha dejado de valorarse; ahora, que hasta los profesores se basan en el descaro de sus alumnos para puntuar y el respeto se queda olvidado en los pupitres del fondo; en este preciso instante en el que el ingenio de cómo se dice supera a lo dicho, o incluso, lo que queda por decir. Ahora, es cuando digo que tambien yo quiero hablar.

Atrás queda el silencio, o la hoja en blanco, que vendría a ser en este caso...
Y como bien decían EBS en una canción :

quiero dejar salir mi voz
y que digan lo que tengan que decir...



Ibone.